viernes, 3 de noviembre de 2006

El espíritu

A esa hora de la mañana, cuando el único nexo de unión con la realidad es la taza de café a la que me agarro con cierta angustia, temeroso de caer en una espiral hacia un sueño profundo del que apenas acabo de salir. A esa hora –digo-, las conversaciones en la barra del bar son lejanas letanías y las voces llegan en sordina a mi cabeza, que lenta y trabajosamente las procesa. La vida es una cortina sonora en la que se mezcla el vapor de la cafetera, el repiqueteo de los platillos contra las tazas, las cucharillas removiendo el azúcar en los cafés, las sillas arrastradas por el suelo, saludos más o menos efusivos, teléfonos móviles sonando… Y en el fondo de esa banda sonora matutina el televisor atronando noticias, de las que voy captando sólo algunos jirones.

Es en este momento cuando mi mano se crispa y deja caer la cucharilla sobre el platillo. Oigo –me parece oír- que la Fiscalía Anticorrupción y el mismísimo juez Garzón –sí, el que solicitó la extradición de Pinochet- están investigando al Espíritu Santo, al que le han bloqueado cuentas por valor de 1500 millones de euros. Y ahí mi imaginación empieza a volar a ritmo frenético. Cojoño –pienso-, los tiene bien puestos el Garzón este. Con la iglesia hemos topao, aunque… yo creía que los únicos intereses del Espíritu Santo eran las almas, pero ya veo que no. Me hubiera podido esperar que lo investigaran por estafa o fraude, aunque no fiscal. De todos modos ¿en calidad de qué lo están investigando? Porque persona física o jurídica no es. ¿Acaso como ente espiritual? ¿Tiene algún responsable civil subsidiario? Vaya, que investigarlo a él por fraude fiscal me suena como investigar a los tres Reyes Magos por proclamar la república. Y a todo esto ¿se ha pronunciado la Conferencia Episcopal? Porque deben estar echando chispas y maquinando una reedición del coco ese del contubernio judeo-masónico. Como poco habrán excomulgado al juez. Por no mencionar a B-XVI, que ya estará maquinando recuperar de las tinieblas a la Santa Inquisición, de la que fue prefecto aunque bajo el eufemismo de Congregación de la Doctrina de la Fe. En fin, que me he quedado petrificado con la noticia. Pero sólo hasta que han dicho –ya me extrañaba a mí- que eso del Espíritu Santo es un banco portugués.

Total, que me he repuesto de la impresión, he terminado mi café y he salido a la fría mañana.

2 comentarios:

Rain dijo...

Un Espíritu Santo de mtal

o metálico

atosigante

omnipresente

jodido

aaaahhh


Caramba, con el magistrado...

Jules Uijttewaal dijo...

Un regalo.
http://www.youtube.com/watch?v=k1uyw_3loZY