martes, 18 de octubre de 2005

Bruma

Puede ser que los casi cuarenta grados de fiebre me fundieran la única neurona que me quedaba. O quizás la inundación de mi casa –¡qué bonita la lluvia!- ha diluido mi elocuencia. Aunque también es posible que las pesadillas febriles aún atenacen mi mente.
En cualquier caso, la cuestión es que estoy bloqueado –desbloggeado-, incapaz de escribir nada, ni siquiera comentar en blogs amigos.
Mis sensaciones son análogas al clima de estos días. Frío, bruma, niebla, nubarrones…

1 comentario:

Rain dijo...

Eh, te escribo después de días de este post.

¿Cómo estarás ahora que los tiempos se alteraron viviendo?