domingo, 20 de mayo de 2007

Cine y garrotazos

Llegan buenas noticias desde Francia, y no me refiero a que Sarkozy le haya robado a la Royal a su –entre comillas- Kouchner para ponerlo de ministro de asuntos exteriores. Eso sería buena noticia para nosotros, si nuestros políticos no estuvieran tan ocupados dándose garrotazos unos a otros, como en ese cuadro de Goya. La buena noticia que quiero mencionar viene de Cannes, de la sexagésima edición de su festival de cine.

Que los hermanos Coen ejecuten una buena película, a estas alturas ya no debería ser noticia. Igual que no debería serlo que Javier Bardem borde un papel. Pero si Bardem borda su faena en una película de los Coen, la cosa cambia. Ha cortado las dos orejas y el rabo, saliendo a hombros por la puerta grande. Han dicho de No Country for Old Men, una violenta cinta que narra una persecución en la frontera entre EEUU y México, que es la mejor obra de estos dos hermanos en los últimos diez años. Ya se verá, pues El hombre que nunca estuvo allí, del año 2001, dejó el listón muy alto.

Otra buena noticia llegada desde Cannes es Control, un biopic sobre Ian Curtis, el que fuera líder de Joy Division. Esta banda nacida en Manchester a finales de los setenta sólo publicó un disco, Unknown Pleasures, pero fue suficiente para influir a toda una generación posterior de bandas, desde The Cure a U2. Ian Curtis, un genio creativo, romántico y epiléptico, cayó en una profunda depresión tras su separación que lo abocó a ahorcarse en 1980. Los tres compañeros de Curtis, tras Joy Division, fundaron New Order, una de las bandas más influyentes de los ochenta. De hecho, fue desde esta última que conocí Joy Division. Nunca fueron santos de mi devoción, sin embargo nos dejaron joyas como Love Will Tear Us Apart.



Permitidme regresar por un momento al cuadro de Goya. Mi comparación de la política española con esta obra ha sido hecha con toda la intención. En esta pintura vemos a dos hombres, con las piernas hundidas en el suelo por encima de las rodillas, luchando a garrotazos, en un paraje desolado. La lucha es a muerte, sólo puede quedar uno. Sin embargo, el que sobreviva a la lucha seguirá anclado en el suelo, sin nadie que pueda socorrerle. La lucha sólo decidirá cual de los dos muere primero.

Francisco de Goya - Duelo a garrotazos


Goya pintó esta obra, que forma parte de sus Pinturas Negras, entre 1820 y 1823. Es desolador pensar que la manera de resolver nuestras diferencias no haya cambiado en casi dos siglos.

6 comentarios:

Petrusdom dijo...

Yo creo que no ha cambiado porque nos robaron el Renacimiento y la Ilustración, y no es difícil averiguar quién fué.

Gregorio Luri dijo...

Me quedo con la constatación de que se puede ser hermanos (Joel y Ethan Coen) y en lugar de garrotes, usar la la inteligencia.
¡Y después se quejan de la abstención!

Norma dijo...

Dicen que en la vejez –cuando Goya pintó este cuadro y toda su obra negra- sufría una etapa de desilusión y desengaño, vivía aislado y se volvió solitario y huraño.
Buenísima comparación del cuadro con la política actual. Sería la representación del dicho “De morir, morir matando”.
Saludos operísticos.

martina dijo...

Para mi New Order, en cambio, es una de mis bandas favoritas. Dejando temas tan buenos como "Ceremony". Lo que choca de ellos es que después de tal hondo vacío musical, humano y espiritual al morir Ian surgiera un grupo con un lenguaje verdaderamente original y válido. Buen tema el que propones arrebatos. José Gonzales hizo una versión light que, a mi gusto, le quita fuerza.

arrebatos dijo...

Norma, no me extraña que Goya anduviera desengañado por esos años, y no me refiero sólo a su edad.
En 1824 acabaron las guerras de independencia en América, con lo que España se quedó sólo con Cuba y Filipinas.
La constitución de 1812 fue abolida por Fernando VII, que tras el golpe militar de de 1820 fue tíbiamente reinstaurada, a regañadientes eso sí. Pero por poco tiempo, porque el rey, muy poco proclive a los régimenes constitucionales, pide ayuda a la Santa Alianza (Francia, Austria y Rusia) para retomar el poder. En 1823, y con la ayuda de este ejército extranjero, concluye el breve periodo liberal para instaurar un brutal absolutismo represor, dejando el país huerfano de intelectuales, ya fuera porque se exiliaron, ya porque fueron ajusticiados.

En fin, que el cuadro de Goya es muy representativo de la época que le tocó vivir.

Pitima dijo...
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