viernes, 11 de noviembre de 2005

Robert Doisneau

Sidelong glance de Robert Doisneau (1948)

El nombre de este fotógrafo es conocido en todo el mundo (aunque no por todo el mundo) sobretodo por una fotografía, popularmente conocida como el beso. La admiración que se le profesa se sustenta, básicamente, en su capacidad para captar el momento, la esencia de la vida. Tenía el don de congelar en una instantánea ese detalle fugaz, la magia de un gesto, lo efímero. Años más tarde parte de esa admiración se desmoronó cuando, a raíz de un pleito, se supo que la fotografía del beso estaba preparada, que los dos personajes supuestamente anónimos eran dos modelos que estaban posando. Y que ahora esos modelos le reclamaban derechos de imagen. De todos modos ahí está la foto, en la posteridad.

Respecto a la foto que encabeza este texto, Sidelong glance, no sé si estará preparada o será fruto de su admirada capacidad. Sea como sea me hizo gracia. Está claro que la mujer y el hombre no tienen los mismos gustos en cuanto a arte se refiere.



(sugerencia de consumo)
la foto me sugiere Cool Blues de Charlie Bird Parker

8 comentarios:

ruidoDEtacones dijo...

Evidente.
Retrata algo bastante común, aunque no sea con respecto al arte.

Rain dijo...

Ella mira con cierto asombro y él a ella mira.

Me gustan las fotos en blanco y negro. Cuánto quisiera sacarme una y poenrla en el puerto. :-)


Busco a Charlie.

11/nov.

lacasiopeaa dijo...

Excelente sugerencia de consumo. También excelente fotógrafo. Conocí hace años aquel pleito de "El beso". Pero creo que no cambia nada que sean o no actores. Sigue siendo una maravillosa instantánea, sigue siendo hermosa... ¿Qué más da que sea preparada? Sólo demostraría que, además de buen fotógrafo, era buen estilista.
Saludos

Magda dijo...

Gracias por tu visita y comentario que me ha permitido conocer tu blog tan bonito, su diseño es elegante (el contenido apenas voy a ir a leerlo, pero seguro será igualmente interesante).

Te dejo muchos saludos, y nuevamente gracias.

Anónimo dijo...

Bueno, yo de fotos no entiendo mucho, la verdad, no entiendo de muchas cosas, pero aprendí, que si miras algo, cierras los ojos y no consigues reproducirlo en tu mente es porque su belleza te ha impedido quedarte con solo el recuerdo, y necesitas volver a mirarlo, una y otra vez, y cada vez que lo vuelves a mirar te sorprender de algún nuevo detalle que no viste anterioremente.

Si algo no puedes retenerlo en tu mente, merece ser mirado una y otra vez.

Como los amigos, de que serviría el recuerdo si no te pudieras alimentar de ellos de tanto en tanto.

Un saludo a todos,

Gus

Rain dijo...

ojalá estuvieras allí...
:-) escribí sobre la Luna bermellón.

Oh, ¿cómo la forgrafiaría Dosneaus?

Nica dijo...

jajaajajajajaj que me ha hecho gracia a mi tu comentario sobre los gustos de los "modelos" de la foto

el tema va de besos...pues ahí va uno...

Anónimo dijo...

Esta foto al igual que muchas de Robert Doisneau fue preparada, de hecho hay muchas imagenes con este mismo encuadre. Lo que hizo fue disponer los cuadros en la vitrina y ocultar una cámara para ver las reacciones de los transeúntes.
Por supuesto que eso no quita en nada mérito al talento de Doisneau. Por este tipo de imagenes Doisneau se autocalificaba como "un pescador de imágenes" y agregaba "me gusta dar a la gente, con mis fotos, una felicidad tierna"

Hugo Soiza / Chile
hwsoiza@yahoo.es