domingo, 3 de agosto de 2008

Vinilos

Llevo una semana monotemático, como un niño con juguetes nuevos. O mejor como el adulto que se acaba de comprar ese Escalextric que tanto anheló en su infancia. Así estoy desde el jueves, poniendo un vinilo tras otro en el tocadiscos en plena era del mp3.

El otro día me preguntaba cual debía ser el último vinilo que compré. No lo recuerdo, pero seguramente fue algún concierto pirata del sello Swingin’ Pig. De eso hará unos quince años... Hasta ayer que recuperé mi vieja costumbre. Fue una sensación extraña. Entrar de nuevo a una tienda llena de cajones con vinilos, empezar a pasar las portadas con ese gesto de los dedos tan característico y que durante un tiempo me resultó tan familiar. Fui prudente, me contuve y sólo compré cuatro. Uno, el “Icky Thump” de los White Stripes (innecesariamente doble, pues dura menos de cincuenta minutos), publicado el año pasado. El resto (“Andy Warhol” de la Velvet Underground, “Let it Bleed” de los Stones y “Blood On The Tracks” de Dylan) hace casi cuarenta años. Y es que comprar cedés no me pone lo mismo que comprar vinilos, es casi como bajarlos de la red. Será que soy de la vieja escuela.

Todos estos años relegados a un segundo o tercer plano les han sentado muy bien. Recuerdo que, salvo excepciones, la calidad del vinilo fue decayendo en plena efervescencia del cedé. Cada día los hacían de menor grosor, como las compresas. Pero veo que ahora no. Que los vinilos que se venden ahora tienen un grosor considerable y un peso que ronda alrededor de los ciento cincuenta gramos, lo cual es de agradecer. Por si no tenía suficiente con mis vicios habituales, temo que he recuperado uno que provocará notables estremecimientos en mi ya de por sí temblorosa economía.


(sugerencia de consumo)
en el vinilo In Concert de los Derek & The Dominos suena Why Does Love Got To Be Sad

8 comentarios:

Gregorio Luri dijo...

¡Viva la vieja escuela!

La analogía que plantea usted entre los vinilos y las compresas da mucho, pero que mucho de sí. Pero yo hay cosas de las que no escribo.
Un abrazo.

arrebatos dijo...

Estoy perdido Don Gregorio... No quiera saber usted la cantidad de discos que me quedé con ganas de comprar.
¿Ya ha regresado de hacer las Américas?

SABELILLA dijo...

Muy bueno. Vaya, que empiezo el lunes con otro rollo.
Si sigues así, puede ser que me aficione a venir a escuchar música aquí.
¿Se admite alguna petición? No tendrás algo de Jimi Hendrix, o de Frank Zappa por ahí...

Gregorio Luri dijo...

Ya regresé, que dicen los americanos... pero sólo con el cuerpo. Lo primero que he hecho es comprar una hucha descomunal para comenzar a ahorrar para el próximo viaje.
¿Qué tal el verano?

arrebatos dijo...

Sabelilla, tu comanda está en camino.

arrebatos dijo...

Don Gregorio, de momento mi verano se reduce a trabajar mucho y sudar todavía más. Me queda una semana de penitencia para poder descansar. Entonces tomaré un avión hasta Oporto y comenzaré a remontar el Duero mientras me lo voy bebiendo.

Sensai dijo...

Acabo de hacer ese viaje, Arrebatos, por segunda vez. Y ha sido volver y desear irme a Portugal de nuevo. Ese país engancha.

Disfruta de Porto en todas sus vertientes :)

arrebatos dijo...

Sí Sensai, lo vi. Estuve chafardeando en tu Flickr.
Ya iré contando mis andanzas.